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La
sociedad actual pide una mayor calidad de vida, lo cual empieza
por proporcionar un espacio sano y libre de materiales nocivos para
la salud y el medio ambiente, en donde pasa buena parte de su tiempo:
los edificios, bien sean laborales o las viviendas.
El concepto de bioconstrucción
pretende dar respuesta a estas necesidades,lo cual implica el seguimiento
completo del ciclo de vida tanto de los materiales a utilizar en
el proceso constructivo, como de los terrenos a elegir, en cuanto
a polución atmosférica del lugar, contaminación del suelo, situación
de los campos electromagnéticos en la zona, posibles alteraciones
geofísicas, etc. Esto es, la aplicación de una arquitectura
sana, basada en criterios de desarrollo sostenible: materiales
de construcción "ecológicos", pensados para la construcción
sostenible, la bioconstrucción y la autoconstrucción y la aplicación
de la máxima de las tres R (reducir, reutilizar, reciclar).
Por ello, la demanda de edificios y espacios urbanos más respetuosos
con el entorno, está despertando en el sector de la construcción,
generando una gran inquietud por la integración de parámetros de
sostenibilidad en sus criterios de funcionamiento. Esta industria
consume gran parte de la energía y de los recursos naturales del
planeta y genera un volumen de residuos desproporcionado, incidiendo
directamente en la calidad de vida y en la salud de las personas
y del planeta.
Las ventajas de la
bioconstrucción son multiples:
- Máxima integración con el entorno
- Salud y ecología
- Sol y ahorro energético
- Bajo coste económico y social
- Materiales naturales
- Gestión racional del agua
- Minimización de la contaminación electromagnética |